Liam Lawson regresó al segundo Red Bull en Zandvoort y dejó una impresión positiva. El neozelandés explicó que se adaptó al RB22 mucho más rápido que al monoplaza que condujo durante su breve etapa con el equipo en 2025.
El Gran Premio de Países Bajos no solo dejó como protagonista a Max Verstappen. Mientras el piloto local sufrió un accidente en la primera vuelta, Liam Lawson aprovechó su regreso a Red Bull Racing para completar un sólido fin de semana y terminar séptimo.
El resultado adquiere todavía más valor teniendo en cuenta las circunstancias. Lawson fue llamado de urgencia para sustituir temporalmente a Isack Hadjar, quien continúa recuperándose de una lesión en la muñeca.
Y, pese a disponer de poco tiempo para adaptarse nuevamente al equipo principal, el neozelandés aseguró que se sintió mucho más cómodo con el actual RB22.
Un regreso mucho más natural
Lawson ya había pilotado para Red Bull al comienzo de 2025. Sin embargo, aquella experiencia terminó rápidamente después de apenas dos Grandes Premios.
El propio piloto reconoce que comparar aquella etapa con lo ocurrido ahora no es sencillo.
En 2025 tuvo que enfrentarse además a circuitos en los que nunca había competido, lo que dificultó todavía más su adaptación al monoplaza.
Esta vez la situación fue diferente.
“Me sentí más cómodo en este coche en un fin de semana”, explicó Lawson al hablar sobre su experiencia con el RB22.
La declaración resulta interesante porque demuestra que el piloto encontró rápidamente una conexión con el monoplaza actual.
Un coche completamente diferente
Lawson también destacó que existen diferencias importantes entre el RB22 y el monoplaza de Racing Bulls que conduce habitualmente.
La principal diferencia está en la filosofía aerodinámica.
Aunque ambos coches pertenecen al mismo entorno de Red Bull, no son idénticos y requieren diferentes estilos de adaptación por parte del piloto.
Además, Lawson explicó que hay determinados elementos relacionados con la comodidad y la posición del piloto que no pueden modificarse inmediatamente durante un fin de semana.
Precisamente esa fue una de las dificultades que tuvo que afrontar al cambiar de coche.
P7 en un fin de semana complicado
La mejor prueba de que Lawson logró adaptarse rápidamente está en el resultado.
El neozelandés terminó séptimo, convirtiéndose en una de las pocas notas positivas para Red Bull en Zandvoort.
El equipo llegó al Gran Premio de Países Bajos con un RB22 que parecía haber perdido terreno frente a McLaren, Mercedes y Ferrari.
Verstappen terminó reconociendo que Red Bull era actualmente el cuarto equipo más rápido, antes de abandonar tras su accidente en la primera vuelta.
Lawson, en cambio, consiguió mantenerse fuera de problemas y aprovechar el ritmo disponible para llevarse puntos importantes.
Una oportunidad que puede tener consecuencias
Aunque el regreso de Lawson está vinculado a la recuperación de Hadjar, su actuación en Zandvoort puede resultar importante para el futuro.
No solo demostró que puede adaptarse rápidamente a un monoplaza diferente, sino que también fue capaz de responder bajo presión y conseguir un resultado sólido con un coche que no estaba en condiciones de luchar por las primeras posiciones.
Ahora queda por determinar cuánto durará su regreso al equipo principal.
Red Bull todavía no ha confirmado cuándo estará Hadjar en condiciones de volver a competir.
Por el momento, Lawson puede marcharse de Zandvoort con una certeza: esta segunda oportunidad con Red Bull comenzó mucho mejor que la primera.
Y después de un P7 en circunstancias complicadas, el neozelandés ha dejado abierta una pregunta interesante: ¿podrá volver a demostrar su potencial si tiene más carreras con el RB22?

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