El británico terminó cuarto, pero considera que la falta de órdenes de equipo condicionó sus posibilidades de subir al podio
Lewis Hamilton terminó cuarto en el Gran Premio de Países Bajos, pero se marchó de Zandvoort con la sensación de que Ferrari dejó escapar una oportunidad importante.
El piloto británico quedó atrapado durante varias vueltas detrás de Charles Leclerc, cuyo ritmo era inferior al suyo. Hamilton había adelantado a Oscar Piastri en la vuelta 35 y rápidamente se encontró detrás de su compañero.
Desde el cockpit, el siete veces campeón pidió una intervención de Ferrari. Sin embargo, la decisión se demoró y Hamilton no ocultó su frustración por radio.
“Gran manera de perder tiempo, chicos. Buen trabajo”, comentó sarcásticamente.
La situación contrastó con la estrategia de Mercedes. El equipo decidió intercambiar las posiciones entre George Russell y Kimi Antonelli cuando quedaban siete vueltas, permitiendo que Antonelli, con neumáticos más frescos, intentara atacar a Lando Norris por la victoria.
Hamilton reconoció que esa diferencia de gestión fue significativa.
“Quiero ganar. Estoy aquí para ganar”, explicó después de la carrera.
El tiempo perdido detrás de Leclerc
Para Hamilton, el problema no fue únicamente no recibir una orden de equipo. El británico considera que las vueltas detrás de Leclerc terminaron ampliando demasiado la distancia con Russell.
Cuando finalmente tuvo la posibilidad de luchar por el podio, el margen era considerablemente mayor.
Además, Mercedes volvió a demostrar una ventaja importante en velocidad punta. Hamilton explicó que Ferrari estaba perdiendo aproximadamente cuatro décimas por vuelta en las rectas, una diferencia que complicaba enormemente cualquier intento de adelantamiento.
Ferrari necesita más potencia
Hamilton también puso el foco en uno de los problemas que Ferrari arrastra durante la temporada: el déficit de potencia frente a Mercedes.
El equipo italiano llevó una actualización al GP de Países Bajos y Hamilton destacó que el SF-26 está acercándose a sus rivales.
Pero el británico considera que todavía no es suficiente.
Ferrari necesita recuperar rendimiento en su unidad de potencia si quiere luchar de forma consistente por victorias y podios.
Un campeonato todavía abierto
A pesar de la frustración, Hamilton continúa bien posicionado en el campeonato. Tras Zandvoort, está empatado con George Russell en la segunda posición y a 59 puntos de Kimi Antonelli, con 11 carreras todavía por disputarse.
La temporada, por lo tanto, está lejos de estar decidida.
Pero Zandvoort dejó un mensaje claro para Ferrari: el coche está mejorando, aunque todavía hay margen para progresar en potencia y, sobre todo, en la toma de decisiones durante la carrera.
Para Hamilton, cada segundo cuenta. Y en una temporada tan ajustada, Ferrari no puede permitirse volver a regalar tiempo.

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