Red Bull; Sensaciones mixtas en el equipo: progreso real, frustración y dudas antes de una posible carrera bajo lluvia

El sábado dejó una mezcla de optimismo y frustración dentro del equipo. Aunque los resultados en clasificación mostraron una mejora respecto al Sprint, tanto los pilotos como la dirección coincidieron en que todavía quedan varios problemas por resolver, especialmente en el comportamiento del auto y la entrega de potencia.

Max Verstappen terminó séptimo en la Sprint y luego logró el sexto puesto en clasificación con una vuelta de 1:12.907. Sin embargo, el neerlandés describió una jornada complicada y reconoció que el coche aún tiene limitaciones importantes.

“Fue una carrera Sprint un poco solitaria para mí. Sabíamos que, con la configuración que teníamos, íbamos a estar limitados para acercarnos a los coches de adelante.”

El piloto explicó que el equipo realizó cambios antes de la clasificación y que hubo mejoras en el comportamiento general del monoplaza, aunque no fueron suficientes para sentirse completamente cómodo.

“Necesitamos entender más sobre el lado del deployment, ya que hace complicado construir referencias, especialmente en las zonas de frenada.”

Las declaraciones dejan entrever que el equipo todavía está lidiando con inconsistencias en la entrega de potencia híbrida, algo que afecta directamente la confianza de los pilotos al atacar curvas y frenar al límite.

Por el otro lado del garaje, Isack Hadjar vivió una jornada mucho más emocional. Después de un Sprint desastroso, donde cayó hasta el puesto 21, el joven piloto logró recuperarse y terminó séptimo en clasificación con un tiempo de 1:12.935.

El francés destacó el enorme trabajo realizado por el equipo entre sesiones.

“Los chicos hicieron un muy buen trabajo para dar vuelta el coche después de lo que fue una Sprint frustrante.”

Hadjar incluso llegó a liderar la Q2 y aseguró sentirse muy cómodo con el auto al comienzo de la clasificación. Sin embargo, reconoció que en el momento decisivo intentó ir más allá del límite.

“Cuando importaba no pude completar la vuelta y estaba sobreconduciendo el coche, así que estoy muy frustrado conmigo mismo.”

Pese a la decepción, el piloto considera que el potencial estaba para pelear mucho más arriba.

“Definitivamente es positivo haber dado estos pasos, pero debería haber estado peleando por un podio.”

Mientras tanto, el CEO y Team Principal Laurent Mekies hizo un análisis más global del rendimiento del equipo. El directivo explicó que los problemas observados durante el fin de semana no parecen venir de una sola área específica, sino de una combinación de factores.

“Fuimos muy competitivos en algunas partes de la sesión, pero luego tuvimos algunas dificultades en otras.”

Aun así, Mekies valoró lo aprendido durante el sábado y destacó que el equipo sigue avanzando.

“Hemos aprendido mucho y esto nos permitirá continuar nuestra progresión.”

Finalmente, la lluvia amenaza con convertir la carrera en un auténtico caos. El propio Mekies recordó que estos autos todavía no han rodado en condiciones de mojado, algo que podría generar errores, sorpresas y una carrera impredecible.

“Podría ser una curva de aprendizaje muy pronunciada para todos y extremadamente complicado para los 22 pilotos ahí fuera, pero también muy entretenido para los aficionados.”

El domingo promete incertidumbre total. Y en un contexto así, cualquier pequeño detalle puede cambiarlo todo.

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