Yamaha V4 2026: ¿El salto que necesitaban o un experimento con consecuencias?


La marca japonesa se juega todo al abandonar su histórico 4 en línea y apostar por un V4 que promete mejoras… pero también trae nuevos dolores de cabeza.

En Yamaha tuvieron un 2025 demasiado parecido a un capítulo de suspenso: progreso lento, frustración acumulada y la sensación constante de estar un paso atrás frente a Ducati y KTM. Así que para 2026 decidieron dejar el legado a un costado y sacar un as bajo la manga: un motor V4 completamente nuevo, algo que no hacían en décadas.

Pero como en toda revolución técnica, nada es gratis. La M1 2026 solucionó ciertos problemas… y creó otros nuevos.

Vamos por partes.

✔️ Un V4 que ya muestra señales positivas

Aunque Yamaha está obligada a evolucionar pensando en 2027, el nuevo V4 llegó con mejoras inmediatas que los pilotos notaron desde la primera vuelta:

1. Suavidad a bajas revoluciones

El viejo 4 en línea era agresivo, brusco, especialmente al abrir el gas.

Con el V4, Fabio Quartararo asegura que la moto es más dulce y controlable en esa fase crítica.

2. Frenada mucho más estable

Álex Rins lo explicó clarito: antes frenaban casi solo con el freno delantero.

Ahora pueden usar ambos neumáticos, la moto se estabiliza y deja de hacer esos movimientos raros que parecían dignos de un toro de rodeo.

3. Menos sacudidas entrando en curva

Con menos rebotes y menos transferencia brusca, la moto permite apurar la frenada sin jugarse la vida en cada entrada.

❌ Pero el precio a pagar es alto: adiós al legendario tren delantero

Yamaha siempre tuvo un delantero que era oro puro: precisión, suavidad, confianza instantánea.

Según Quartararo:

“Antes teníamos un tren delantero excelente. Hoy no lo tenemos.”

Ay, Fabio… la sinceridad duele.

Miller, que en su momento definió la delantera de la M1 como “fenomenalmente fantástica”, también admitió que ahora sienten un retroceso. El nuevo chasis, aunque necesario para el V4, todavía no logra recuperar esa sensación mágica que hacía a la Yamaha tan fácil de manejar en mitad de curva.

🔧 Las áreas críticas que aún deben arreglarse

Yamaha no está en crisis, pero sí en modo “laboratorio full”.

1. Falta grip al acelerar

La gran pesadilla de Yamaha sigue viva:

A la moto le cuesta encontrar tracción cuando se endereza y toca abrir gas.

Rins lo resumió perfecto:

“Falta velocidad y falta motricidad.”

2. Electrónica en pleno proceso de ajuste

Miller avisó que el control de tracción, mapeo y gestión de combustible necesitan un upgrade urgente.

No es un desastre, pero todavía no está “al nivel MotoGP 2026”.

3. Vibraciones extrañas en el tren delantero

Augusto Fernández comentó que con neumáticos blandos aparecen vibraciones incómodas, sobre todo cuando el caucho se degrada. Eso indica que la rigidez del chasis aún no está bien equilibrada.

🧩 ¿Apuesta ganadora o riesgo excesivo?

Yamaha sabe que 2026 es un año puente. Cambian ahora para no arrancar 2027 desde cero.

Pero la pregunta sigue siendo:

👉 ¿Llegará el V4 a tener el nivel suficiente antes del inicio de la temporada?

Quartararo prefiere no prometer nada. Y si Fabio no se anima a declarar optimismo… es que la cosa está complicada.

Lo cierto es que el potencial está ahí, las debilidades también, y el trabajo que viene será titánico.

Un paso adelante en suavidad y frenada, pero un retroceso en el punto que más definía a Yamaha: su precisión quirúrgica en curva.

La evolución será rápida o Yamaha sufrirá otro año viendo la cola de las Ducati.

💬 ¿Qué opinás vos?

¿Creés que Yamaha acertó con el V4?

¿O era mejor seguir puliendo el 4 en línea?

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