Red Bull 2026: ¿Genialidad o salto al vacío?


Mekies admite que el nuevo motor no llegará listo para dominar… y que se vienen “meses muy, muy difíciles”

Cuando Red Bull anunció que iba a construir su propio motor para 2026, más de uno en el paddock levantó la ceja como diciendo: “Ah bueno… ahora sí se les fue la mano con la gaseosa con taurina”.

Pero ojo, no es solo humo: Red Bull Powertrains ya existe, ya tiene edificio, bancos de prueba y más de 600 personas trabajando en Milton Keynes. Y encima, cuentan con el respaldo técnico de Ford. Nada mal para un proyecto que nació porque Honda dijo “me voy”… y después, como buen ex, volvió.

Aun así, Laurent Mekies no se engaña ni quiere engañar a nadie. No viene vendiendo humo, viene repartiendo realismo con una cucharada grande.

🧨 “Sería naïf pensar que llegamos arriba desde el día uno”

El propio Mekies lo dijo sin vueltas:

“Sería ingenuo pensar que vamos a llegar directamente al top. Nos esperan meses muy, muy difíciles.”

Así, sin anestesia.

Nada de titulares grandilocuentes ni promesas imposibles.

¿Por qué?

Porque mientras Mercedes, Ferrari y Renault llevan casi un siglo afinando motores, Red Bull está literalmente aprendiendo a caminar mientras corre un maratón.

Están intentando:

Diseñar desde cero una unidad de potencia nueva

Entender el reglamento híbrido 2026

Encontrar la “zona gris” del famoso problema del taux de compression

Evitar que el V6 explote como un petardo en noviembre

Todo al mismo tiempo.

Y con Ford mirando desde Detroit diciendo “dale, dale que vos podés”.

🔧 El lado bueno: el reglamento los protege un poquito

Por suerte, el reglamento 2026 tiene eso que podríamos llamar modo rueditas de bicicleta para motoristas nuevos o rezagados. Si te quedás corto en rendimiento, tenés permitido más desarrollo, más horas y más presupuesto para remontar.

Traducción:

Si el motor RB/Ford arranca flojito, no se van a hundir para siempre. Pero pasarán unos cuantos fines de semana con cara de “¿y ahora quién apagó la potencia?”.

🏁 El desafío estilo Red Bull: imposible… y por eso lo hacen

Mekies reconoce que es probablemente la decisión más loca que un equipo puntero podía tomar:

“Decidir fabricar tu propio motor es seguramente la decisión más loca que existe. Solo Red Bull podía permitírselo.”

Y ahí está el corazón del asunto.

Red Bull vive del desafío, del caos creativo, de hacer apuestas que nadie más se atreve.

Nadie esperaba que funcionara la idea de 2005.

Funcionó.

Nadie pensaba que podían destronar a Mercedes.

Ahí tenés los campeonatos.

Así que, ¿pueden terminar fabricando un motor ganador?

Sí, absolutamente.

¿Puede explotar todo en el camino como un laboratorio de química mal gestionado?

También.

Conclusión: 2026 será un reality show del bueno

Red Bull no va a arrancar dominando.

No van a llegar al primer Gran Premio con la misma seguridad con la que llegaban con Honda.

Van a sudar, a romper piezas y a pasar noches blancas.

Pero si lo logran…

si realmente dan vuelta esto…

estaríamos ante una de las historias más épicas de la era híbrida.

Y vos sabés que en la F1 las historias épicas venden como pan caliente.

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