El cambio reglamentario de la Formula 1 en 2026 no solo reinicia los autos: reinicia las jerarquías. Y en ese escenario aparece una pregunta inevitable tras el doble campeonato de 2025: ¿lo de McLaren fue una obra maestra irrepetible o el comienzo de algo más grande?
Del efecto suelo a la página en blanco
Entre 2022 y 2025, McLaren logró lo que muchos no: entender de verdad el reglamento de efecto suelo. Mientras otros peleaban con el porpoising y las ventanas de funcionamiento, McLaren fue afinando el control de alturas, la suspensión y la consistencia aerodinámica hasta convertirlo en una ventaja competitiva real.
Gran parte de ese salto coincidió con la llegada de Rob Marshall, ex Red Bull, y con una filosofía técnica que empezó a parecerse —casualmente— a la que dominó la era anterior. Nada mágico: comprensión profunda del auto y método.
Pero 2026 lo borra casi todo.
Menos efecto Venturi, autos más altos, menor sensibilidad aerodinámica… y un nuevo protagonista en escena: la unidad de potencia y la gestión energética. Todo lo aprendido con el MCL39, en teoría, no se transfiere directamente.
Entonces, ¿por qué McLaren sigue siendo candidato?
Porque, como bien explicó Andrea Stella, el verdadero valor de un equipo no está en una regla puntual, sino en cómo trabaja cuando las reglas cambian.
Stella fue claro al destacar la fortaleza del grupo técnico:
Peter Prodromou, Rob Marshall, Neil Houldey y compañía forman —según él— uno de los departamentos más completos con los que trabajó en sus 26 años en la F1.
La clave no es qué reglamento interpretan, sino cómo lo interpretan:
procesos claros
buena correlación túnel-pista
decisiones colectivas
desarrollo constante sin obsesión por un “número objetivo”
El método antes que el resultado
El propio Neil Houldey lo resume con una frase que debería estar enmarcada en Woking:
“No se trata de los objetivos, sino de la forma de trabajar”.
Y ahí está el punto. McLaren no ganó solo por tener el mejor concepto, sino por tener el mejor ecosistema de desarrollo.
Incluso Mercedes lo admite
El respaldo final llegó desde afuera. Toto Wolff, tras años de éxitos y también de frustraciones con el reglamento actual, dejó una reflexión clave:
los equipos verdaderamente fuertes siempre terminan emergiendo, sin importar las reglas.
No por una persona, no por un genio aislado, sino por una organización que toma buenas decisiones con buenos datos y buena correlación entre lo virtual y lo real.
Conclusión: reset sí, ventaja también
El reglamento 2026 es una incógnita para todos. Pero si algo dejó claro McLaren en los últimos años es que sabe cómo encontrar respuestas cuando nadie las tiene.
Tal vez no arranque dominando desde la primera carrera.
Tal vez el motor marque diferencias al inicio.
Pero si hay un equipo preparado para navegar el caos reglamentario… ese es McLaren.
Porque en la Fórmula 1, los campeonatos pasan,
pero los métodos ganadores sobreviven 🧠🏁

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