Marko enciende la mecha en 2026: ¿se termina la era Verstappen?


El ex asesor de Red Bull advierte que los nuevos motores podrían inclinar la balanza hacia Mercedes y dejar a Max sin su quinto título

Helmut Marko volvió a ser Helmut Marko. El veterano austríaco, famoso por decir lo que piensa sin anestesia, analizó el reglamento 2026 y dejó una frase que sacudió la mañana del paddock: no cree que Max Verstappen pueda ser campeón en el arranque de la nueva era. Para él, los motores Mercedes llevarán ventaja… y no poca.

Sí, así como lo leés: el hombre que vio surgir a Max ahora cree que su propio “producto estrella” podría ver cortada su racha de gloria.

La parrilla dejaría de estar tan apretada: “Las diferencias aumentarán mucho”

Marko repasó el 2025, uno de los años más igualados de la Fórmula 1 moderna. Llegamos a ver sesiones de clasificación con 20 autos separados por siete décimas. Una locura que hacía pensar que la F1 por fin había encontrado el equilibrio.

Pero Marko es más pesimista que un mecánico viendo llover antes de la clasificación. Para él, en 2026 esas diferencias se van a agrandar, y no un poquito:

cambios profundos en los motores

nuevas baterías y gestión energética más compleja

aerodinámica simplificada y más dependiente del chasis

interacción diferente entre ERS, turbo y despliegues

Según él, todo esto puede crear un escenario donde algunos equipos vuelen y otros… bueno, otros jueguen al escondite con el cronómetro.

El fantasma del 2014 vuelve a aparecer

Marko no se anda con vueltas: teme que pase lo mismo que en 2014, cuando arrancó la era híbrida y Mercedes salió del garaje con un misil de ingeniería alemana que dejó al resto revisando Google para saber qué demonios era un MGU-H.

“No quiero diferencias como aquellas”, dijo, pero acto seguido admitió que todo lo que escucha apunta a lo mismo: Mercedes sería el que más ha avanzado en el desarrollo del motor 2026.

Y si alguien en el paddock tiene contactos para escuchar rumores… es él.

La parte “positiva”: el piloto contará más

Marko también reconoció que el nuevo reglamento puede darle al piloto un rol aún más protagónico. Ya no se tratará solo de ir rápido: habrá que administrar energía, regenerarla y decidir cuándo exprimirla como si fuera el comodín final del videojuego.

Y claro, ahí Max Verstappen tiene ventajas claras:

piensa mientras maneja al límite

sabe gestionar batería y adelantamientos

rara vez comete errores bajo presión

y tiene ese instinto asesino en pista que no se compra en la tienda oficial de la FIA

Incluso mencionó que veteranos como Fernando Alonso podrían sacar provecho del nuevo estilo de conducción.

¿Entonces… por qué Marko no ve a Max campeón?

Porque, según él, aunque Max tenga talento de sobra, si Red Bull llega con un motor menos competitivo, no hay magia que valga. El título se iría para cualquier piloto que monte un Mercedes moderno.

Y su frase final lo deja clarísimo:

“Me temo que será un piloto con motor Mercedes”.

Traducción al criollo: si Mercedes traen un motor que canta más fuerte que los demás, Max no pesca la corona.

¿Profecía o estrategia mediática?

Ahora bien… ¿y si Marko está metiendo presión pública para que Red Bull espabile?

¿O para que la FIA vigile más de cerca a Mercedes?

¿O simplemente le gusta meter picante y ver el mundo arder?

La historia nos dice que Marko no es amigo del silencio, pero rara vez habla sin tener datos internos.

2026 promete ser un año de enormes cambios… y de una posible redistribución de poder.

Comentarios