Christian Horner y Alpine: un regreso a la F1 cada vez más probable

El mercado de poder en la Fórmula 1 podría estar a punto de vivir uno de sus movimientos más impactantes de los últimos años. Christian Horner se encuentra en negociaciones avanzadas con Alpine F1 Team, con la posibilidad de adquirir una participación accionaria significativa y asumir un rol de influencia decisiva en la estructura del equipo.



A sus 52 años, el ex jefe de Red Bull Racing estaría ante la oportunidad más sólida para regresar a la parrilla tras su salida de Milton Keynes. Luego de conversaciones con varias escuderías —entre ellas Aston Martin F1 Team, que finalmente descartó la opción— Alpine aparece como el destino más realista.

Negociaciones avanzadas y un rol con poder real

El interés de Horner por Alpine no se limita a un cargo deportivo tradicional. Según múltiples reportes, el británico lidera un consorcio de inversores dispuesto a comprar alrededor del 24 % del equipo, con la posibilidad de ampliar esa participación.

Este esquema le otorgaría una influencia estructural poco habitual para un team principal, en una posición comparable —salvando distancias— a la que ejerce Toto Wolff en Mercedes.

Para Alpine, el planteo resulta atractivo. La escudería de Enstone atraviesa años de inestabilidad deportiva y organizativa, y terminó la temporada 2025 en el último lugar del campeonato, un golpe difícil de digerir para un proyecto respaldado históricamente por Renault.

El contexto de la salida de Red Bull

La salida de Horner de Red Bull estuvo marcada por tensiones internas profundas. Las discrepancias de poder, las acusaciones que sacudieron al equipo y las salidas de figuras clave como Adrian Newey y Jonathan Wheatley evidenciaron una fractura difícil de reparar.

Desde el entorno de Red Bull, voces como la de Helmut Marko apuntaron a que Horner buscaba un mayor control sobre la estructura. Sea cual fuere la interpretación, el desenlace fue claro: Red Bull optó por un nuevo liderazgo y cerró definitivamente la etapa Horner.

Alpine, entre la reconstrucción y la transición

Alpine no es ajena a los cambios drásticos. La llegada de Flavio Briatore como asesor ejecutivo en 2024 confirmó que el grupo no teme reconfigurar su cúpula directiva. En ese contexto, la eventual llegada de Horner sería vista como una apuesta fuerte por la experiencia y la gestión ganadora.

Además, la decisión de convertirse en equipo cliente de Mercedes a partir de 2026 refuerza la sensación de transición estratégica. Menos inversión directa en unidades de potencia propias, más foco en eficiencia operativa y estructura: un terreno donde Horner ha demostrado ser uno de los ejecutivos más efectivos de la era moderna de la F1.

Dinero, poder y una decisión clave

Las cifras que rodean la operación no son menores. Se estima que el consorcio encabezado por Horner habría reunido más de 600 millones de libras, una suma capaz de inclinar cualquier negociación. La gran incógnita es hasta qué punto Renault está dispuesta a ceder control sobre un proyecto que, pese a los cambios, no ha logrado cumplir sus objetivos deportivos.

Nada está cerrado aún. Pero a diferencia de otros rumores del paddock, este movimiento tiene sustancia, continuidad en el tiempo y beneficios claros para ambas partes.

Conclusión

El posible desembarco de Christian Horner en Alpine no sería solo un regreso a la Fórmula 1: sería una reconfiguración de poder. Para Horner, la oportunidad de construir un proyecto con influencia real. Para Alpine, la chance de apoyarse en uno de los gestores más exitosos de la era moderna.

Si este acuerdo se concreta, la temporada 2026 podría comenzar con mucho más que coches nuevos: podría arrancar con un nuevo orden en los despachos. Y en la F1, ya sabemos… las carreras también se ganan ahí

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