Aston Martin 2026: Stroll pisa el freno… y Newey acelera


Entre dudas, esperanza y un motor Honda que todavía busca su ritmo. La temporada 2026 se viene con un cambio de reglas tan grande que hasta los equipos duros la están mirando con cara de “¿estamos listos… o nos olvidamos la tarea en casa?”.

El fin del efecto suelo y la llegada de una aerodinámica totalmente distinta transforman a la Fórmula 1 en un examen sorpresa. Y en medio de todo eso aparece Aston Martin con una mezcla peligrosa de ilusión y preocupación.

Lawrence Stroll baja a tierra: “No tenemos todas las herramientas”

Stroll padre, nunca tímido con sus declaraciones, tiró una frase que dejó a más de uno levantando las cejas:

“No tenemos todas las herramientas para ser un equipo top”.

O sea… sinceridad brutal.

¿Golpe de humildad? ¿Estrategia? ¿Advertencia?

Quizá un poquito de las tres.

Aston Martin invirtió 2025 entero preparando su coche para este nuevo ciclo. Y encima sumaron a Adrian Newey, el mago de la aerodinámica que convirtió a varios equipos en campeones. El problema: el motor Honda parece estar encaprichado.

Koji Watanabe, jefe de Honda Racing, ya avisó que las cosas no iban tan finas como esperaban. Y cuando el tipo que te hace el motor dice eso… bueno, no es exactamente música para los oídos.

Alonso: entre la esperanza y el rosario en la mano

Fernando llega a 2026 con cara de “por favor, esta vez sí”.

Quiere un auto ganador.

Quiere pelear arriba.

¿Lo logrará? Bueno… Stroll dijo también:

“Nadie sabe cómo lucirá la gente en Melbourne”.

Traducción: estamos todos a ciegas.

Aston sabe cuáles son sus fortalezas, pero no las del resto. Y si algo es cierto en la F1 es que tu coche puede parecer una maravilla… hasta que ves al de al lado.

Newey jefe: cambio total en el ecosistema

Una de las bombas previas a la pretemporada fue el ascenso de Adrian Newey a jefe de equipo. Sí, el mismo genio que siempre estuvo detrás de escena ahora va a estar sentado en la silla grande, mirando todo, tomando decisiones y respirándole en la nuca a los pilotos.

Stroll fue clarísimo:

“Adrian se centra en el rendimiento y en ganar”.

Newey tendrá contacto directo con Alonso y con Lance, y eso significa dos cosas:

El desarrollo será más preciso.

Nadie podrá esconder debilidades del coche… ni propias.

El caso Lance Stroll: el examen continúa

Lance quedó 24-0 en clasificaciones contra Alonso en 2025.

Sí, 24 a cero.

Eso no es un “mal año”, es directamente una goleada histórica.

2026 se convierte para él en un “o remontás o… bueno”. Su apellido lo mantiene ahí, pero Newey no regala nada. Y Honda tampoco. Todos van a querer resultados reales.

Watanabe ya avisó: habrá fines de semana donde no habrá mucho que hacer, pero hay que sacar oro del barro cuando toque. Ese será el verdadero test para Lance.

La conclusión: Aston Martin está en punto de ebullición

Entre el motor que duda, Newey que exige, Alonso que cruza los dedos y Lance que tiene que demostrar que no está solo por su papá… Aston Martin llega a 2026 como esa olla que hace “tic tic tic” antes de explotar.

De ahí pueden salir dos cosas:

Un proyecto espectacular y competitivo, si motor + aerodinámica encajan.

Un año de frustración, si el coche nace débil y no logran recuperarlo.

Sea como sea, la narrativa es jugosa y la tensión está a tope.

Y vos sabés que cuando hay drama… la Fórmula 1 se vuelve gloriosa

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