Red Bull Racing ya se prepara para uno de los mayores desafíos de toda su existencia en la Fórmula 1. De cara al cambio reglamentario de 2026, el equipo austríaco no solo tendrá que reinventarse técnicamente, sino también culturalmente: por primera vez desarrollará su propio motor, una apuesta tan ambiciosa como arriesgada… y completamente Red Bull.
Laurent Mekies, jefe del equipo, no lo disfraza. Sabe que vienen meses durísimos, pero también deja claro que este tipo de retos son exactamente la razón por la que Red Bull existe.
> “Sabemos que se vienen meses muy, muy duros. Muchas noches sin dormir, varios dolores de cabeza… pero también es parte del privilegio de estar asociados a este tipo de desafíos.”
Una apuesta que solo Red Bull podía hacer
A partir de 2026, Red Bull Racing competirá con una unidad de potencia desarrollada en casa, en colaboración con Ford. Una decisión que Mekies define sin rodeos como… una locura.
> “La decisión de hacer tu propio motor, en nuestro caso con el apoyo de Ford, es probablemente la decisión más loca que se puede tomar. Y así lo sentimos. Fue una decisión completamente loca. Probablemente una decisión que solo Red Bull puede tomar.”
No se trata solo de construir un motor. Se trata de enfrentarse cara a cara con fabricantes que llevan décadas —algunos casi un siglo— desarrollando unidades de potencia.
De cero contra gigantes históricos
Red Bull Powertrains ya no es un proyecto sobre el papel. Mekies detalla el tamaño real del desafío:
> “Empezamos desde cero en este campo. Hoy tenemos un edificio, bancos de pruebas, dinamómetros y unas 600 personas. Y vamos a intentar competir contra gente que lleva haciendo esto desde hace 90 años.”
No hay ingenuidad en el discurso. En Red Bull saben que el éxito no llegará de inmediato.
> “Sería ingenuo pensar que vamos a llegar directamente a la cima. Sabemos que vienen meses muy difíciles, noches sin dormir y dolores de cabeza.”
Dolor, presión… y orgullo
Lejos de asustarse, Mekies deja claro que este nivel de presión es exactamente lo que motiva al equipo. Comparó el desafío técnico de 2026 con la intensidad de un fin de semana de carrera clave, como Abu Dhabi.
> “Llegando al fin de semana dijimos: trabajás toda tu vida para estar involucrado en eventos de esta intensidad. Y el próximo año será parecido. Es un desafío increíble, sabemos que vendrá con dolor… pero para eso estamos.”
ADN Red Bull puro
El mensaje es claro: Red Bull no busca el camino fácil, busca el desafío máximo. Desarrollar su propio motor puede marcar una nueva era… o convertirse en el mayor riesgo de su historia moderna. Pero si algo ha demostrado este equipo es que prospera cuando nadie más se anima.
2026 no solo será un cambio de reglamento. Para Red Bull, será una prueba de identidad.
Muchas noches sin dormir. Mucho dolor. Mucho orgullo. Muy Red Bull.

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