El nuevo motor de combustión alcanza 571 CV y Audi admite entre 20 y 30 CV de desventaja. La parte eléctrica sería el verdadero golpe sobre la mesa.
La revolución técnica de 2026 todavía no llegó… pero Mercedes ya está reescribiendo la historia antes de que empiece.
Según F1 Insider, el nuevo motor de combustión (ICE) de los alemanes no solo está listo: es el nuevo estándar de referencia. ¿La cifra? 571 caballos de fuerza, exactamente el 50% de la potencia que tendrán los monoplazas bajo el reglamento híbrido extremo que la FIA estrenará en 2026.
Mientras muchos equipos siguen afinando números, en Stuttgart ya hablan casi en pasado. Y eso preocupa a más de uno.
Audi ya se ve atrás… y eso que todavía no empezó
El informe también señala que Audi estima una desventaja de 20 a 30 CV respecto al motor de combustión de Mercedes.
Para dimensionarlo: es exactamente la diferencia que hoy separa al motor Renault del resto del mundo.
No es un abismo, pero en F1, 20 CV son un tren entero en recta.
Y acá viene lo jugoso…
La mitad eléctrica: donde Mercedes podría matar el campeonato
Si el ICE ya es el mejor, el otro 50% de la potencia —la parte eléctrica— puede ser directamente mortal para la competencia.
En 2026, el MGU-K será el corazón del rendimiento:
Recuperará 8 veces más energía que el actual.
Será responsable de unos 470-500 CV eléctricos.
Controlará tanto aceleración como gestión estratégica de despliegue.
¿Y quién domina la eficiencia híbrida desde 2014? Mercedes.
El informe dice que su MGU-K es el más avanzado del paddock y podría darles la mayor diferencia de todas.
Si esto se confirma, podríamos estar ante otra era Mercedes, una especie de 2014 pero con esteroides ecológicos.
¿Qué significa todo esto para 2026?
Mercedes podría arrancar con ventaja doble: potencia bruta + eficiencia eléctrica.
Audi debutaría en un terreno muy cuesta arriba, sin magia para compensar.
Honda y Ferrari tendrán que acertar de primera o sufrir meses de persecución.
Red Bull dependerá de cuánto funcione la parte eléctrica del proyecto Ford.
En resumen: si 2026 fuera mañana, Mercedes saldría en pole sin clasificar.
Conclusión: el rival a vencer vuelve a ser el de siempre
La calma del invierno está engañando a muchos, pero en Brackley ya tienen el colmillo afilado.
Si su motor realmente combina 571 CV térmicos con un sistema eléctrico superior, el resto del paddock va a tener que ponerse el casco desde febrero.
Mercedes prepara un 2026 donde no quiere volver a ser protagonista…
Quiere ser emperador otra vez.

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