El mexicano, ahora piloto de Cadillac, reflexiona sobre su ciclo en Milton Keynes y dispara contra la presión del equipo campeón
Sergio Pérez vuelve a generar titulares. A semanas de estrenarse oficialmente como piloto titular de Cadillac junto a Valtteri Bottas, el mexicano decidió abrir el baúl de recuerdos de su paso por Red Bull… y lo hizo con un tono más ácido que nostálgico.
Durante una conferencia organizada por Zona Motor, Pérez repasó su salida del equipo de Milton Keynes, donde compitió entre 2021 y 2024, compartiendo garaje con Max Verstappen en pleno dominio total de la categoría.
“Cuando llegamos a un acuerdo para mi salida, hablé con Christian (Horner) y le dije: ‘Gracias por todo… y lo siento mucho por el que venga a reemplazarme’”.
Una frase que entra directo al archivo de citas históricas del paddock.
Un adiós sin arrepentimientos
Pérez aseguró que no lamenta su etapa en Red Bull. De hecho, la define como “lo mejor que podía pasarle”. Sus resultados, incluyendo el subcampeonato de 2023, lo colocaron como el único piloto en la era moderna del equipo capaz de acercarse a Verstappen en puntos.
Sin embargo, su salida dejó heridas. Y según Checo, el problema no era rendir… sino sobrevivir.
La presión interna, las comparaciones permanentes con Verstappen y un entorno que “no perdona errores” habrían sido, según él, una carga mayor que competir por podios y victorias.
Tsunoda y Lawson: el eco de sus palabras
Las declaraciones de Pérez adquieren peso cuando se mira lo que pasó después de su salida.
Primero fue Liam Lawson, reemplazado tras dos fines de semana complicados. Luego Yuki Tsunoda, que tampoco logró prosperar en el RB21 pese a su experiencia previa. Ambos vivieron exactamente lo que Checo anticipó: “El que venga detrás la va a pasar mal”.
Y la realidad le dio la razón: ningún sucesor logró estabilidad, ni ritmo, ni los resultados que Red Bull exige para mantenerse dentro del sistema.
2026: la decisión que puede definir una era
Con cuatro asientos por decidir en la estructura Red Bull para 2026 —los dos del equipo principal y los dos de Racing Bulls— la presión vuelve a subir.
Laurent Mekies anunciará la alineación la próxima semana, y el gran interrogante es claro:
¿Habrá lugar para Isack Hadjar o caerá en la misma licuadora que Tsunoda y Lawson?
Si la política no cambia, el francés podría enfrentar el mismo torbellino que Checo describió con tanta franqueza.
Un Checo distinto para Cadillac
Lejos del ruido austríaco, Pérez parece revitalizado. Ya rodó un TPC con una Ferrari SF-23 y ahora se prepara para liderar el proyecto Cadillac, uno de los más ambiciosos de la nueva era.
Para el mexicano, 2026 puede ser su última aventura en la Fórmula 1. Pero también puede ser la primera donde, por fin, sea el líder absoluto sin sombras gigantes detrás.

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