Verstappen lanza un ultimátum: “Un año más para que Red Bull me convenza”

El tricampeón no se calla: el futuro de Max en la Fórmula 1 se decidirá en 2026



Max Verstappen volvió a dejar claro que en la Fórmula 1 no hay fidelidades eternas, solo resultados. A través de su mánager, Raymond Vermeulen, el neerlandés envió un mensaje directo a Red Bull: tienen un año más para darle un coche ganador, o buscará nuevos horizontes.


Entre contratos y cláusulas de escape


En 2022, Max firmó un acuerdo que lo ata al equipo hasta 2028, pero como en toda novela de F1, el diablo está en los detalles. Existen cláusulas de rendimiento que permiten a Verstappen bajarse del barco si el auto no está a la altura. Y después de un 2024 y 2025 con coches inconsistentes, más dignos de montaña rusa que de tricampeón, la paciencia de la familia Verstappen parece tener fecha de vencimiento.


Vermeulen lo dijo sin rodeos: “Será una historia fantástica si Max corre toda su carrera en Red Bull, pero solo pasará si tiene el material para ganar”.


Política, caos y un motor en entredicho


Red Bull, que hace poco era la referencia absoluta, se encuentra atrapado entre luchas internas y un proyecto de motor para 2026 lleno de dudas. El divorcio fallido con Porsche, la alianza con Ford y la fuga de talento técnico han dejado al equipo tambaleando en un momento crítico.


Mientras tanto, Mercedes parece ir un paso adelante con su nuevo propulsor para la era que arranca en 2026. ¿Coincidencia que el entorno de Max ya empiece a “sondear el terreno”? Difícil.


La otra cara de Max: libertad y pasión


Más allá de los monoplazas, Verstappen insiste en que su felicidad también depende de su libertad para correr en GT3 y simracing, algo que genera tensiones con figuras como Helmut Marko. Pero para el clan Verstappen, mantener viva esa pasión es parte del trato.


“Racing es su vida”, subrayó Vermeulen, dejando claro que Max no está dispuesto a ser un piloto “enjaulado” solo por la Fórmula 1.


¿2026, el año del gran giro?


El mensaje está claro: Red Bull tiene una temporada para enderezar el rumbo. Si no, Max elegirá la butaca más competitiva disponible, y con el estatus de mejor piloto de la parrilla, ofertas no le van a faltar.


Lo de este fin de semana en Bakú no es solo otra carrera. Es también el prólogo de un año donde Red Bull deberá demostrar que aún puede retener a su joya más preciada.


 ¿Vos qué pensás? ¿Se queda en Red Bull para siempre o en 2026 lo vemos vestido de plateado o incluso de rojo?


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