El británico recuerda el doloroso debut que pudo cambiar para siempre su carrera en la Fórmula 1
Hay debuts que se recuerdan por una primera victoria. Otros, por una pole. Y algunos quedan grabados para siempre por todo lo que ocurre alrededor. Para George Russell, su estreno con Mercedes en el Gran Premio de Sakhir 2020 pertenece claramente a esta última categoría.
Casi seis años después, el actual piloto de Mercedes todavía conserva las cicatrices en sus caderas de aquel fin de semana que comenzó de una manera insólita: ni siquiera podía entrar correctamente en el Mercedes de Lewis Hamilton.
Una llamada inesperada
Russell todavía competía para Williams cuando recibió, aquel martes, una llamada que podía cambiar su carrera.
Hamilton había dado positivo por COVID-19 y Mercedes necesitaba urgentemente un sustituto. La elección fue Russell.
Pero había un problema.
El miércoles, el británico acudió a Mercedes para comprobar si podía acomodarse en el coche diseñado para Hamilton y Valtteri Bottas.
La respuesta inicial fue prácticamente un no.
Russell era más alto y, especialmente, su tamaño de calzado generaba problemas dentro del estrecho habitáculo.
“Estaba completamente aplastado y encorvado hacia adelante.”
El británico calzaba un 45, mientras que para poder entrar en el coche tuvo que utilizar unos zapatos de la talla 43.
Y aun así, no estaba cómodo.
“Voy a conducir pase lo que pase”
La situación podía haber provocado dudas. Russell, sin embargo, tenía muy claro lo que quería.
Cada vez que Mercedes le preguntaba si estaba bien, su respuesta era la misma: sí.
No importaba el dolor. No importaba que el asiento no estuviera diseñado para él.
Iba a correr.
La posición de conducción terminó provocándole lesiones en la zona de la cadera y dejó cicatrices que, según Russell, todavía conserva.
Pero aquel sacrificio tenía una recompensa potencial enorme: por primera vez podía demostrar directamente qué podía hacer al volante de un Mercedes de primera línea.
A 0,026 segundos de la pole
Y Russell respondió en pista.
En la clasificación terminó a apenas 0,026 segundos de la pole position, que finalmente consiguió Bottas.
Pero lo realmente impresionante llegó el domingo.
Russell realizó una excelente salida, tomó el liderato y llegó a construir una ventaja de aproximadamente ocho segundos.
Por momentos, aquella historia parecía destinada a terminar con un debut soñado y una primera victoria en Fórmula 1.
Pero entonces llegó el caos.
El error de Mercedes
Durante un período de coche de seguridad, Mercedes cometió uno de los errores más recordados de aquella temporada.
Los mecánicos colocaron por equivocación los neumáticos de Bottas en el Mercedes de Russell.
El problema era que aquello no cumplía con el reglamento.
Russell tuvo que volver a boxes y perdió una enorme cantidad de posiciones.
La victoria que parecía tener en sus manos comenzó a desaparecer.
Aun así, el británico no se rindió.
La remontada y el golpe definitivo
Russell volvió a remontar posiciones y demostró que su ritmo no había sido casualidad.
Pero cuando parecía que todavía podía salvar un resultado extraordinario, llegó otro golpe.
Un pinchazo poco antes del final terminó con sus esperanzas.
De luchar por una victoria que parecía prácticamente encaminada, Russell pasó a terminar noveno.
El resultado no reflejaba ni de lejos lo que había mostrado durante aquel fin de semana.
“Estaba a punto de ganar y me lo arrebataron”
Russell recuerda aquella carrera con una mezcla de frustración y orgullo.
La victoria se escapó por una combinación de circunstancias que estuvieron completamente fuera de su control.
Pero había conseguido algo quizás todavía más importante.
Había demostrado que estaba preparado para competir al máximo nivel.
El propio Russell entendió que aquella actuación podía ser decisiva para su futuro.
Y así terminó siendo.
El nacimiento del piloto de Mercedes
Aquel Gran Premio de Sakhir no terminó con Russell levantando un trofeo, pero sí marcó un antes y un después.
Su rendimiento convenció a Mercedes de que tenía delante a un piloto capaz de formar parte del proyecto a largo plazo.
A finales de 2021, el equipo confirmó su llegada para la temporada 2022.
Lo que comenzó con un Mercedes en el que ni siquiera podía acomodarse correctamente, terminó convirtiéndose en el primer gran capítulo de su carrera como piloto oficial de las Flechas Plateadas.
Hoy Russell encaja perfectamente en el habitáculo de su Mercedes.
Pero las cicatrices de aquel debut permanecen como recuerdo de un fin de semana en el que tuvo que soportar dolor, frustración y mala suerte.
Y también como recuerdo de algo mucho más importante:
George Russell demostró que estaba listo para Mercedes antes incluso de tener un asiento permanente.
🏁 Speed and Racing
A veces, una carrera no se mide por el trofeo que termina en tus manos.
A veces se mide por lo que consigues demostrar cuando todo parece estar en tu contra.
En Sakhir, Russell perdió una victoria.
Pero ganó algo que terminaría siendo todavía más importante: su futuro en Mercedes.

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